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2月16日 Hace bastante q no escribía. Demasiado ocupada he estado preparando y haciendo los examenes y trabajos de la uni.
Para mi retorno no he encontrado mejor forma q hacerlo hablando del grupo Waldheim. He tenido la suerte de poseer ya un ejemplar de su primer disco que oficialmente sale el día 20. Pero gracias a contactos (amos, gracias a Ederne q más de uno la conoceis y q su hermano toca en el grupo) he podido ser una afortunada de poder escuchar ya el disco.
Mi veredicto, muy buena. Es una combinación de voz de black metal con una soprano y dentro de un fondo melódico. Desde luego no tiene desperdicio. Resulta una agradable sorpresa encontrar algo así en nuestra tierra, puesto q es un estilo q es característico de grupos centro europeos y por supuesto nórdicos.
Estoy convencida de q este grupo va a tener un gran futuro y les deseo lo mejor. Y vosotros ya sabeis, a partir del día 20 ya podeis ir a conseguirlo q desde luego no os arrepentireis.
Saludos, y mordiscos en el cuello.
1月2日 FELIZ 2008 A TODOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Este año seguro que resulta un año estupendo para todos. A pesar de q como todos tendras sus cosillas, todo no puede salir bien, seguro q este es un año genial. El mísmo número lo pide. Un número par, que describe mucchas curvas, como las q tiene la propia vida. Giros inesperados q nos lleva a sorprendentes finales, comienzos nuevos, o cambios tan bruscos de situaciones malas q de repente mejoras inesperadamente.
Este va a ser un buen año para todos, asi q os deseos a todos un feliz 2008. 12月25日
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODO EL MUNDO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
El poema q a continuación os dejo es mi regalo de navidad para todos vosotros, en mi opinión es uno de los más hermosos q existen, una auténtica obra d arte. A pesar de q no tenga rimas se le considera uno de los poemas más importantes y representativos de su generación.
Edgar Allan Poe (Boston, 1809 - Baltimore, 1849)
el cuervo
Una vez, al filo de una lúgubre media noche, mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido, inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia, cabeceando, casi dormido, oyóse de súbito un leve golpe, como si suavemente tocaran, tocaran a la puerta de mi cuarto. “Es —dije musitando— un visitante tocando quedo a la puerta de mi cuarto. Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo de un gélido diciembre; espectros de brasas moribundas reflejadas en el suelo; angustia del deseo del nuevo día; en vano encareciendo a mis libros dieran tregua a mi dolor. Dolor por la pérdida de Leonora, la única, virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada. Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante de la seda de las cortinas rojas llenábame de fantásticos terrores jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie, acallando el latido de mi corazón, vuelvo a repetir: “Es un visitante a la puerta de mi cuarto queriendo entrar. Algún visitante que a deshora a mi cuarto quiere entrar. Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos, y ya sin titubeos: “Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón imploro, mas el caso es que, adormilado cuando vinisteis a tocar quedamente, tan quedo vinisteis a llamar, a llamar a la puerta de mi cuarto, que apenas pude creer que os oía.” Y entonces abrí de par en par la puerta: Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura permanecí largo rato, atónito, temeroso, dudando, soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido jamás a soñar. Mas en el silencio insondable la quietud callaba, y la única palabra ahí proferida era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?” Lo pronuncié en un susurro, y el eco lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!” Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda, toda mi alma abrasándose dentro de mí, no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza. “Ciertamente —me dije—, ciertamente algo sucede en la reja de mi ventana. Dejad, pues, que vea lo que sucede allí, y así penetrar pueda en el misterio. Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio, y así penetrar pueda en el misterio.” ¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta, y con suave batir de alas, entró un majestuoso cuervo de los santos días idos. Sin asomos de reverencia, ni un instante quedo; y con aires de gran señor o de gran dama fue a posarse en el busto de Palas, sobre el dintel de mi puerta. Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano cambió mis tristes fantasías en una sonrisa con el grave y severo decoro del aspecto de que se revestía. “Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—, no serás un cobarde, hórrido cuervo vetusto y amenazador. Evadido de la ribera nocturna. ¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado pudiera hablar tan claramente; aunque poco significaba su respuesta. Poco pertinente era. Pues no podemos sino concordar en que ningún ser humano ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro posado sobre el dintel de su puerta, pájaro o bestia, posado en el busto esculpido de Palas en el dintel de su puerta con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto. las palabras pronunció, como virtiendo su alma sólo en esas palabras. Nada más dijo entonces; no movió ni una pluma. Y entonces yo me dije, apenas murmurando: “Otros amigos se han ido antes; mañana él también me dejará, como me abandonaron mis esperanzas.” Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio tan idóneas palabras, “sin duda —pensé—, sin duda lo que dice es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido de un amo infortunado a quien desastre impío persiguió, acosó sin dar tregua hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido, hasta que las endechas de su esperanza llevaron sólo esa carga melancólica de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía de mis tristes fantasías una sonrisa; acerqué un mullido asiento frente al pájaro, el busto y la puerta; y entonces, hundiéndome en el terciopelo, empecé a enlazar una fantasía con otra, pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño, lo que este torvo, desgarbado, hórrido, flaco y ominoso pájaro de antaño quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra, frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos, quemaban hasta el fondo de mi pecho. Esto y más, sentado, adivinaba, con la cabeza reclinada en el aterciopelado forro del cojín acariciado por la luz de la lámpara; en el forro de terciopelo violeta acariciado por la luz de la lámpara ¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire se tornaba más denso, perfumado por invisible incensario mecido por serafines cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado. “¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido, por estos ángeles te ha otorgado una tregua, tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora! ¡Apura, oh, apura este dulce nepente y olvida a tu ausente Leonora!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica! ¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio enviado por el Tentador, o arrojado por la tempestad a este refugio desolado e impávido, a esta desértica tierra encantada, a este hogar hechizado por el horror! Profeta, dime, en verdad te lo imploro, ¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad? ¡Dime, dime, te imploro!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica! ¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio! ¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas, ese Dios que adoramos tú y yo, dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén tendrá en sus brazos a una santa doncella llamada por los ángeles Leonora, tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen llamada por los ángeles Leonora!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso. ¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica. No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira que profirió tu espíritu! Deja mi soledad intacta. Abandona el busto del dintel de mi puerta. Aparta tu pico de mi corazón y tu figura del dintel de mi puerta. Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas. en el dintel de la puerta de mi cuarto. Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando. Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡Nunca más!
12月13日 Esta semana mi abuela ha tenid un accidente. Se desmayó, se calló y ya no se podía levantar. Como pudo se arrastró desde su dormitario hasta el pasillo, tardó más de 20 minutos en llegar hasta el teléfono. Lo tiró al suelo como pudo tirando del cable y llamó a casa. Mis padres bajaron a ayudarla. Esto me partió el alma, y estando en la cama, a pesar de q soy muy entera, reventé.
Desde hace ya bastante tiempo estoy viendo la fragilidad de la gente q me rodea, mi abuela, mi tia abuela y mis padres. Lesveo más mayores q nunca. Y eso me da miedo. Tengo miedo a quedarme sola. A q un día de repente, despierte y estar sola. A no saber arreglármelas.
La primera vez q me lo planteé fue cuando falleció mi hermana, ese día el mundo se me hundió. Se me fue lo mñas sagrado q tenía, sin poderle haber dicho tantas cosas q hubiese querido. Pero salí adelante xq le hice tres promesas a mi hermana en el momento en q la enterraron y las voy a cumplir. Por eso no me hundí.
Y ahora con lo de mi abuela me viene otra una sensación parecida. Tiene 90 años y no puedo evitar el q se me pase x la cabeza q algún día las notias q reciba sean peores. Cuando sonó el teléfono y era mi abuela pidiendo ayuda, me dió un vuelco al corazón.
Espero q esta sensación sea sólo temporal ya q no se lo deseo a nadie, pues te sientes como vacía, con una sensación de soledad y desamparo enorme. 12月2日 Bueno, otra semana menos para las vacaciones de navidad. He acabado cansada, sobre todo x las prácticas, pero estoy contenta. He conseguido q mis chicos les salga la práctica de bioquímica.
La anterior semana hubo prblemas xq no salian los resultados q debría, se llegó a pensar q las muestras estaban mas (llevan un año almacenadas), pero x fin se descubrió el xq del error. Resulta q había una disolución trampa. La monitora del grupo de euskera le pasó igual, cogiamos una disolución incorrecta q había q añadir a la muestra, y es q los botes no estaban bien indicados. Sólo ponia de q eran pero no las concentraciones correctas. Y como el otro, el q debiamos usar encima estaba escondido detrás de otros botes, pues no reparamos en él. Pues resulta q la disolción q usábamos era una muy concentrada q se cargaba las muestras. Y el jueves q estuvo otra monitora q además fue una de las encargadas de preparar las disoluciones due la q me dijo.
Menos mal, ya empezaba a sentirme estúpida, xq encima la práctica no tenía nada de complicado.
Asi q el viernes además del grupo q me correspondía ese dia, la profesora q estaba al frente del laboratorio me mando volverla a hacer con uno de los grupos a los q no le había salido. Amos, q tuve curro x partida doble, pero a pesar de acabar cansada, salí contenta, xq conseguimos q la práctica saliese sin ningún problema.
Asi q chicos (me refiero a los de clase) esta semana no vais a tener q aguantar mi cabreo XDDDD.
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